Toda mujer es protagonista de un doble reto, Vivir una vida plena y transformar su mundo

Sociedad de Poetas Andrés Eloy Blanco

Seccional Trujillo

Anita Mendoza

domingo, 4 de marzo de 2012

Una adorable criatura


Marilyn Monroe



(1926-1962), sigue siendo un icono fundamental en la cultura norteamericana. La rubia platino que se inmortalizó (entre otras muchas cosas), por el célebre: happy birthday, Mr. President, entonado de manera “particular”, frente al presidente Kennedy; esconde una personalidad que dista mucho de la imagen superficial y banal, que le colgó la prensa estadounidense durante muchos años.


En el libro Música para camaleones, el escritor y periodista Truman Capote (1924-1984), hace un “retrato” de Marilyn titulado: “Una adorable criatura”. Basado en el encuentro entre Capote y Monroe, ocurrido en el funeral de la actriz Constanze Coller (1955). La semblanza escrita por Truman Capote le revela al lector a una Marilyn que, hasta entonces, había permanecido en la sombra.


En el funeral de Coller, Capote espera ansioso a Marilyn quien: “siempre llegaba tarde, pero yo pensaba: ¡Por amor de Dios, maldita sea, sólo por una vez! Y entonces apareció de pronto y no la reconocí hasta que dijo… [Marilyn] -¡Vaya cuánto lo siento, chico! Pero mira, me maquillé toda, y luego pensé que quizá fuese mejor no llevar pestañas postizas, ni maquillaje ni nada, así que tuve que quitármelo todo, y además no se me ocurría qué ponerme…”.




Contado de forma narrativa pero con la agudeza y la brevedad que requiere el periodismo, Truman Capote recrea la imagen de Marilyn, la pone en evidencia pero también, la deja al alcance del lector: “Siempre llegas tarde y nunca llevas dinero ¿Es que por casualidad te figuras que eres la reina Isabel?”. Le reprocha Capote a Marilyn después de que ésta le confiesa que no lleva dinero para invitarle el champagne; a lo que Monroe contesta tajantemente “[Marilyn] -¿Qué tiene que ver con esto esa gilipollas?- [T.C] –La reina Isabel tampoco lleva dinero nunca. No se lo permiten. El vil metal no debe tocar la real palma de su mano- [Marilyn] –Ojalá aprobaran una ley como esa para mí-”.


Mientras toman champagne (que corre por cuenta de Capote) en un “horrible café chino”, el Truman Capote reportero, bombardea a Marilyn con preguntas, la acorrala y ella termina confesándole su última conquista: se trata del famoso escritor norteamericano Arthur Miller, con quien, finalmente, Marilyn Monroe terminaría casándose un año más tarde; el 29 de junio de 1956.


Según Capote, Marilyn Monroe poseía una “deslumbrante inteligencia”, además de una “incontenible sensibilidad”; una combinación que resultó terrible para la actriz protagónica de "The Misfits". Sumida en una depresión cada vez más profunda Marilyn llegó a las puertas del consultorio de Ralph Greenson, pseudo psicoanalista que hace a Monroe adicta a todo tipo de pastillas.



El cuatro de agosto de de 1962, Norma Jean Mortensen, a quien todo el mundo conoció por su nombre artístico: Marilyn Monroe, murió a causa de una sobredosis de barbitúricos mientras dormía en su casa de Brentwood, California. Fue encontrada sin vida por su criada, tendida sobre la cama, con el teléfono descolgado en la mano.


“¿Qué dirías si alguien te preguntara cómo soy en verdad?”; pregunta Marilyn a Truman Capote al final de su encuentro en 1952. Capote reflexiona en el texto: “(La luz se iba. Marilyn parecía esfumarse con ella, mezclarse con el cielo y las nubes, disolverse a lo lejos. Quería elevar mi voz sobre los chillidos de las gaviotas y llamarla para que volviese: ¡Marilyn! ¿Por qué todo tuvo que acabar así, Marilyn? ¿Por qué la vida tiene que ser tan jodida?)”. Y finalmente contesta: “Diría que eres una adorable criatura”; y con eso parece contestarlo todo.




Años después, alcohólico y enfermo, Truman Capote reniega de su Música para camaleones: “Duele demasiado ¿Sabes? Después de todo enterré a muchos de mis amigos. Es un libro que no volvería a escribir”. Le dice Capote a un reportero del Times, quien trata de arrancarle las últimas palabras a uno de los escritores más famosos y recordados en el mundo de las letras.

Pleno Indicio Marilyn Monroe



En el año 1955 el escritor Truman Capote y la actriz Marilyn Monroe volvieron a encontrarse después de un tiempo de no saber mucho el uno del otro. Ella, entonces la rubia más deseada por los hombres de todo occidente con capacidad de visión en sus ojos, residía en una estupenda suite de la sexta altura del neoyorkino hotel Gladstone, y en pleno invierno de ese año había acudido a la primera de sus clases en el Actor’s Studio dirigido por Lee Strasberg. 


El famoso profesor de “arte dramático” con un método de trabajo que entre otros reverenciaron Marlon Brando,  Paul Newman o Montgomery Clift,  logró transformar la vida de la rubia platino al abrir su inconsciente. Y Marilyn le espetó a su amigo bajito y homosexual: “Para una vez que no me pedían que abriera la boca o las piernas, ¡menuda suerte!”.



En algún momento de ese año Capote llevó a Monroe a conocer a Constance Collier al apagado y lúgubre pisito en la que ésta vivía, allá por la calle 57 oeste de la ciudad de los rascacielos. La vieja y prestigiosa actriz inglesa, casi ciega y paralítica, empezó al poco a tiempo a darle clases de interpretación y de uso de la voz a la actriz de Los caballeros las prefieren rubias. Después de un tiempo de trato profesional Constance Collier declaró con respecto a Marilyn: “Tiene algo. Es una niña preciosa. Y no lo digo en el sentido habitual, demasiado habitual. No creo que sea una actriz, no en el sentido tradicional de la palabra. Lo que tiene, esa presencia, esa luminosidad, esa inteligencia estremecedora, nunca podrá manifestarse en una escena. Es demasiado frágil y sutil. Sólo una cámara podrá captarlo. Como un pájaro mosca.”

“Únicamente la cámara pueda congelar la poesía de su vuelo”.


El escritor y la actriz volvieron a perderse de vista una larga temporada. Se volvieron a encontrar en Nueva York en el funeral por la vieja Constance Collier. Marilyn estaba alojada en el legendario Waldorf Astoria. El hotel le encantaba a la rubia de labios rojos y carnosos porque desde sus habitaciones altas podía ver una postal nocturna impresionante y enigmática de Park Avenue. También le gustaban mucho las enormes puertas giratorias del establecimiento.

Al respecto, en una ocasión le dijo Truma Capote: “Es el símbolo perfecto de la vida. Creemos que vamos, pero venimos. Vamos hacia atrás, no sabemos si entramos o salimos”.

Marilyn le respondió: “Tal vez lo sea para ti. Pero para mí, las puertas giratorias son el símbolo del amor. Cada uno está solo ente dos puertas de cristal. Nos perseguimos y no nos alcanzamos jamás. Estamos lejos de nosotros mismos e imaginamos estar pegados junto al otro. Nadie sabe quién va delante y quién detrás. Como los niños, nos preguntamos quién empezó a amar, a dejar de amar”. 

Juan Antonio González Fuentes

Sylvia Molloy


Saca del “closet” a Teresa de la Parra
Palabra de Mujer/redacción




Crítica literaria y escritora, Sylvia Molloy, ha sido una pionera a la hora de combatir  el recato y el silenciamiento que hasta no hace mucho envolvía la homosexualidad, la literatura homosexual y la homosexualidad de ciertos escritores y escritoras, tanto en la crítica como en la historia literaria en Latinoamérica. Cuarenta años viviendo en los Estados Unidos y enseñando en las universidades más prestigiosas (Princeton, Yale, y actualmente New York University) han hecho de Molloy una de las voces críticas más influyentes de la escena hispanoamericana. Hoy publicamos un extracto de la entrevista que recientemente concediera al periodista Patricio Lennard, en Página/12, Argentina, donde, entre otros aspectos, se refiere a nuestra escritora insigne, Teresa de la Parra,  quien el próximo lunes 5 de octubre 2009 arribará a 120 años de su nacimiento.
(Segmentos de la entrevista)

”Cuando era joven –y te estoy hablando de cuarenta años atrás– había un closet tácito. Era un mundo de disimulos que se manejaba mucho más por alusión que por declaraciones. Había códigos que permitían el reconocimiento mutuo, el uso de ciertas palabras, formas de mirar, y las amistades eran muy importantes. Había una circulación secreta del deseo, que no se nombraba. No lo nombrábamos nosotras ni quienes a priori lo criticaban. Yo jamás le oí decir la palabra lesbiana a mi madre, por ejemplo. Decía ‘mujeres raras’, o ‘amores raros’”.

“Yo he trabajado bastante sobre Teresa de la Parra, escritora venezolana muy importante, desde el punto de vista del género, y acaso por eso mismo mal leída. Teresa de la Parra tiene dos novelas notables, la primera, Ifigenia, y la otra, más conocida, Memorias de Mamá Blanca. En las dos se entretejen temas que permiten configurar una sexualidad no dicha, temas como la amistad apasionada entre mujeres, la necesidad de exiliarse de una sociedad donde uno no cabe, la estulticia de la burguesía caraqueña, el sacrificio individual en nombre de un deber de clase, y siempre, por encima de todo, la insinuación de un secreto que nunca se revela. Cuando fui a Caracas a trabajar sobre sus manuscritos, muchos de los cuales están en la Biblioteca Nacional, visité a Velia Bosch, crítica venezolana a cuyo cuidado estuvo la obra de Parra y que, por eso mismo, se considera un poco dueña de la escritora. Sin embargo, basta cotejar la edición que hizo de los Diarios de Parra con los originales para comprobar que están totalmente recortados. Teresa de la Parra murió de tuberculosis en Madrid en 1936 y su pareja, la antropóloga y escritora cubana Lydia Cabrera, la acompaña hasta el final. Ambas están en España y en los Diarios, suponte, en un momento dice Parra: ‘Hoy Lydia fue a la ópera y cuando volvió se acostó en mi cama y hablamos de Tristán e Isolda’. Comparando, ves que en la edición de los Diarios que hace Bosch falta ‘en mi cama’. Entonces te das cuenta de la lectura voyeurística que hizo esta mujer, porque dudo mucho de que, en ese contexto, ‘en mi cama’ quiera decir otra cosa que acostarse junto a la compañera enferma. Pero el miedo, el pánico de esta crítica la lleva a sobreleer y a hacer recortes como éste, nimios pero significativos. Cuando me encontré con Velia Bosch, sabiendo acaso que si ella no sacaba el tema lo iba a hacer yo misma, me dijo: ‘Se habla mucho de la homosexualidad de Teresa de la Parra, pero francamente yo no creo para nada en eso. Las mujeres somos muy afectuosas.

El gran amor de su vida fue Gonzalo Zaldumbide. Y su relación con Lydia Cabrera… bueno, ellas eran muy amigas’. Incluso, Bosch me llegó a decir que le había dicho a la propia Lydia Cabrera que se equivocaba en lo referido a la supuesta homosexualidad de Teresa. ¡A la mujer que había sido su pareja! ‘No, Lydia, tú te equivocas. Teresa no era así.’ Una escena de una ridiculez lamentable.”

Fuente: Patricio Lennard, página 12, Argentina, 25/09/2009

Teresa de la Parra

Historia de la señorita grano de polvo, bailarina del sol

“Y también las frutas consideraban al capuchino con complacencia y también unos periódicos viejos que bajo una consola pasaban la vida repitiéndose unos a otros sucesos ocurridos desde hacía veinte años, y la tabaquera, y las pinzas del azúcar, y los cuadros que estaban colgando en la pared y los frascos de licor, todos, todos tenían la vista fija en el reloj y cuanta vez se abría de par en par la puerta de roble volvían a sentir aquella misma alegría ingenua y profunda”
Los fragmentos publicados del diario de Teresa de la Parra corresponden a la época de primeros síntomas, desarrollo y desenlace fatal de su tuberculosis. Para entonces se aleja de la intensa vida social que llevaba anteriormente. Comienza a explorar su vida interior: realiza lecturas profundas sobre filosofía y otros temas, hace una retrospectiva de su obra y sobre todo, busca una plenitud de espíritu que no consigue, a juzgar por las lúgubres líneas en las que plasma su estado anímico.

Junio 6, 1931
Me encuentro, lo quiero creer para que me sirva de esperanza, en un período de crisis moral. Siento en mí una inmensa miseria de iniciativa, de deseos, sólo tengo ojos para mirar esta pobreza que me paraliza. ¿De dónde puede venir el remedio? ¿De dentro? ¿De fuera? (...) Dice Rilke (acabo de leerlo) que todo comienzo es bello. Yo quiero comenzar hoy. Pero ¡qué gran humildad se necesita! ¡Sembrar en campo estéril, contando sólo con el azar! ¡la lluvia inesperada! La vida interior es un mundo maravilloso, a condición de que en ella nazcan y se muevan las cosas, o se reflejen las de afuera. ¿A qué profundidad misteriosa se encuentra esta mía que sólo pasa por instantes, tan caprichosa, tan opaca, y tan rápida que ni siquiera pueda exprimirla yo misma en palabras?

Viernes, 24 de enero, 1936
El andar eternamente con gente frívola o de tendencias sectarias opuestas deja no sólo la impresión de haber perdido lamentablemente el tiempo, sino la de una especia de extenuación que mata a la larga la personalidad. Si no se quiere discutir hay que hacer creer que se está de acuerdo, reír, sonreír sin ganas y es este remontar de corriente lo que a la larga extenúa. A veces también despierta en la soledad por reacción el espíritu de agresión y contradicción, todo “refoulé” agria el carácter. Son suma de influencias negativas, como las de las fuerzas “negras”.



Karelyn Buenaño


Orgullosamente un miembro más de la Sociedad de Poetas, quien se encuentra en Mérida un abrazo y Bienvenida Amiga. Aquí vamos de la mano con una gran maestra. Abrazos y todo el cariño del mundo¡¡¡

Lic. en Idiomas Modernos mención Investigación Lingüístico-literaria. Tesista en Literatura Hispanoamericana. ULA. Trabajo actual: librera encargada en las Librerías del Sur, sede Mérida. Colaboradora para las áreas de inglés I y II en la sede Mérida de Misión Sucre, UBV. Mención especial poesía DAES ULA 1999. Premio poesía DAES ULA 2003. Certamen Mayor de las Artes y las Letras 2004. 2da Mención de Honor I Concurso Nacional de Poesía Héctor Roviro Ruiz, 2006.

Publicaciones:
  • La ciudad nos cantará para abrazarnos (Daes, Mérida, 1999)
  • Complejo de Dido (Daes, Mérida, 2003).
  • Siniestra, (Ediciones Gitánjali, Mérida, 2005) Trópico de Circe, (Editorial El perro y la rana, Caracas, 2006). Artículo: "La fábula de Pálmenes" (Acercamientos a la obra de Pálmenes Yarza). Linotipos, segundo semestre de 2011, año VI, número 2. Talleres Gráficos de la Universidad de los Andes, Edo Mérida.
  • Por publicar: La condición del fuego (Efory Atocha ediciones, Madrid, 2012).
  • Antologías en las que participo: Amanecieron de bala. Editorial El Perro y la Rana. Compiladores: Yanuva León/Dannybal Reyes.
  • Arquitectura de las palabras/ poetas merideños y meridanos. Vicerrectorado ULA.Compiladores: Rubén Reyes/Luigi López.
  • Doce orugas en el viento. Editorial Caminos de Altair, Mérida. Compilador: Rodolfo Quintero-Noguera.
  • 5to Festival Mundial de Poesía Mérida 2008. Sistema Nacional de Imprentas, Mérida. Compilación: Yuri Patiño/Melissa Fernández.
  • En-obra. Editorial Equinoccio. Caracas.Compiladora: Gina Sarraceni.
  • 1ra Antología internacional de indrisos. Lulú ediciones, 2011. Compilador: Isidro Iturat. (España).
  • Tesis culminada: Buddhism and poetry in "Child of war" by Genny Lim. Mérida: Universidad de los Andes, 2009. Tutora: prof. Drina Hocevar.

































TODA BUENA AMA DE CASA

 Toda buena ama de casa
despeinada
sin ambages
con el vientre lleno de orquídeas y canciones
se hamaquea
en las esquinas del amparo
y a tientas
reconoce
el luto de cualquier sonrisa limpia
de ojos bajos
como cuando reconoce
alguna fruta madura
pequeñita
caída
muy temprano

Toda buena ama de casa
impregna el pan
y la mesa
con el perfume de su alma
Las manos
son las mismas
aunque su mundo de verdad
se murió
con la evolución de los almanaques
y con la mortaja
misma
que las nostalgias mismas se tejieron

Toda buena ama de casa
no envejece
se detiene
y entre sus alegres desmemorias
todavía sabe qué día es domingo
por la plegaria de los árboles
la edad del aire
el color del cielo

Toda ama de casa
toda puta
toda nacida de mujer
sabe en su pecho la mentira universal:
qué domingo
no es día de descanso
y cada vez menos el día del señor
más bien
es día perfecto
para agarrar las maletas y largarse
ver películas
en fin
no hacer un coño
No me muero
no amo
no rezo
no me acuesto más con nadie
no paro más
no me quejo
no lloro
ya no me calo este madero
de mierda
no joda
cómanse un cerro
cabrones
coños de madre
porque no quiero
porque no vivo
y porque no me da la perra gana.


































(Fragmento)

Hace días me senté bajo el árbol, y sentí sin duda
que muy pronto sería madre.
Las madres saben que son madres,
y también en qué momento serán madres.
Entonces fui a examinarme con un doctor.
“Lo que tiene usted en el vientre no es una criatura:
es una inmensa bola de mierda.” ”No puede ser, doctor,
si hasta le puse un nombre precioso: Jazmín.
Usted sabe que la mierda no tiene nombre,
la mierda no despierta los sentidos.
Y esto se siente tan vivo, invencible, tan colosal, real!
Cuando lo llamo por su nombre mi hijo se sacude a los cuatro
vientos, se alboroza, ¡parece un corrientazo… !” “No y no.
Lo que le digo es la verdad, la fidedigna,
la única que siempre le dirán…
Lo siento, es su palabra contra la mía …" 


“Se equivoca, patán:
es mi hijo contra todas sus mierdas absolutas,
porque yo sé que sí lo tengo, que sí vive, que sí patea … 
Me levanté enojadísima,
con ganas de romperle la cara al doctor, alicaída.
No tengo un hijo en realidad, pero sí en verdad.
En algún lugar del mundo extraordinario de la sangre,
no sé si dentro o a extramuros de mi cuerpo.
Y aunque hoy no pueda demostrarlo,
una voz en la vigilia el chasquido
de la hojarasca, las grietas del árbol,
el zumbido de la mosca,
el silencio bien bordado de la araña, el éxtasis del tiempo,
la certidumbre de ser oída-me repite y me repite
lo mismo hasta que a veces me quedo sorda.
































AD EFESIOS

El dinosaurio a la plancha me previno del desafuero de buscar
       [la verdad
                con detectives sexo y rayos láser

El dinosaurio en sopa gratinada
me hizo papita la tez apachurrada
en la sala de visitas del hastío

El dinosaurio a la vinagreta me recuerda el sentido del humor
        [sin gracia que había en tu tímida- 

funebridad
cejas sin luces
fauces sin estela

El dinosaurio vegetariano
me hacía sentir ineptamente superior a
[tu infeliz condición de alma
comecarne insomne barata putrefacta occidental
pagana santurrona sabrosona
hija de mamá
-con el marido de la otra más cercano-

El arroz con dinosaurio
me decía que la vida debió ser otra vida
(lamento
jamás haber tenido
otros affairs estimulantes que ofrecerte
en nuestros días de magias en desvelo)

El dinosaurio al horno lo comimos
la otra tarde

Nuestra fe en las vueltas de la vida
comenzó a recalentarse en sus excesos

Las croquetas de dinosaurio son de las que menos recomiendo
servicio rápido de muerte lenta
se sirven siempre después del trago fuerte
quitan el aire

compungen las entrañas
saben a plástico de anacoretas urbanos con un ataque de
[falsa hipocondría.

CORTESIA de LETRAS MACONDO

Floridor Pérez

Para los Fanáticos de la Poesía les recomiendo Obras Completamente Incompletas de Floridor Pérez, poeta chileno. Esta Antología contiene una selección de siete libros publicados entre 1965 y 1993, más una selección de poemas inéditos. En esta obra el autor se tomó varias licencias como por ejemplo ordenarla en reversa, es decir comenzar con los poemas antiguos hasta los más recientes. A lo largo del libro se deja ver un poeta limpio y entero, uno de los mejores entre tantos buenos. Editorial Planeta.


Floridor Pérez Lavín 

Yates, Cochamó, 1937 es un poeta chileno de la llamada generación literaria de 1960.

El amor por la poesía comenzó a los 9 años. "Primero por leerla, por escucharla y por recitarla., porque en aquellos tiempos lejanos, cuando no había televisión.

En el colegio, Floridor Pérez se interesó por la política; su padre era comunista, y él "encabezó centros de alumnos y representó a la comunidad en reuniones y encuentros. Años después promovió y presidió el primer Congreso de Estudiantes Normalistas de Chile, que dio como resultado la creación de la federación que los agrupó.

Estudió pedagogía en castellano en la Escuela Norma y ejerció durante muchos años como maestro rural de enseñanza básica en la VIII Región del Biobío, de educación media en el norte, y en el centro del país en las universidades Universidad Nacional Andrés Bello. Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad Adolfo Ibáñez Adolfo Ibáñez.

Publicó su primer poemario, Para saber y cantar, en 1965.

Sobre su vena periodística, ha comentado: En los 80, en la revista Apuntes y, en los 90, en Tareas escolares Zig-Zag. Y desde que era profesor en Los Ángeles Chile, mantenía una página semanal en el diario 'La Tribuna (Chile), que salía los sábados. Los domingos hacía un programa en la radio Agricultura que se llamaba Antena Literaria'.

Durante el gobierno de Salvador Allende fue nombrado asesor en la editorial Quimantú.

En 1990 obtuvo la Beca Fundación Andes de escritor en residencia en la Universidad de Concepción. . Su obra no se circunscribe solo a la poesía: "Floridor Pérez ha desarrollado una amplia labor de recopilación, conservación y difusión de las tradiciones chilenas, así como de compilador de cuentos populares, como el volumen Pedro Urdemales. Ha colaborado asimismo en diversos medios con comentarios de la obra de otros autores y ha publicado estudios sobre importantes escritores nacionales, por ejemplo, Manuel Rojas. Escribió desde el primer número en la revista Orfeo, fundada por Jorge Teillier en 1963

En 2011, gracias al Consejo de la Cultura, Floridor Pérez viajó a conocer su pueblo natal. Allí dijo: "Yo había estado en la región antes, pero nunca había venido al lugar donde nací. Recorriendo estos parajes tan lejanos, lo único que puedo imaginar son las aventuras que deben haber pasado mis padres que se movilizaban en bote, debido a la total inexistencia de caminos en el año 1937".


Como un brujo que sale a volar por las islas
Aquella noche
perdí la cabeza
y cada mañana
la encuentro
en tu almohada 


























CANCIÓN PAL PRIMER ASTRONAUTA CHILENO


     Para este viaje
       que quiero hacer,
          no sirve el barco
            no sirve el tren.

    No sirve el agua
       no sirve el riel,
         para este viaje
           que quiero hacer.

   ¿Tal vez un ave
      de blancas alas
        l l e g a r á?
   ¿O bien la escala
     m u s i c a l
DO
 RE
   MI
     FA
      SOL
        LA
          LUNA
 soñar
    que en una canción
      se sale a volar.



Obras completamente incompletas

miércoles, 1 de febrero de 2012

PLENO INDICIO


Cuerpo lienzo
María Calcaño



María Calcaño fue una de las fundadoras junto a Enriqueta Arvelo Larriva, en fundar la poesía moderna venezolana, y a pesar de sus diferentes maneras y estilitos de compartían esa necesidad interior de escribir, entregadas a una fuere vocación poética que impulsa a asumir el verbo revelado en la forma. María se nombra desde lo femenino, pero ese femenino que puede ser gozoso y amenazante. En su libro Alas fatales, .María Calcaño nos muestra su intensión   de desacralizar a partir de jugar con ciertos temas del romanticismo  y del modernismo, la mujer  y su actitud ante la vida, lo que amenaza y armas que posee para construirse y salir victoriosa en la lucha alienante de la vida.




María Calcaño contra la naftalina

Esta belleza es María Calcaño, una poeta de Maracaibo a quien le habría cuadrado perfectamente aquel verso con el que Celaya define a su poesía como un arma cargada de futuro expansivo / con que te apunto al pecho. Incapaz de leerla la sociedad venezolana de la época, saturada de naftalina como estaba, pareciera que María Calcaño hubiera escrito para nosotros, pese a que murió hace casi cincuenta años.


Publicó sólo tres libros, el último de los cuales apareció póstumamente: Alas fatales (1935),Canciones que oyeron mis últimas muñecas (1956) y Entre la luna y los hombres (1961). Su escasa producción, en la que aborda el amor y el erotismo tan mal vistos en una señora decente de entonces, grita libertad desde la garganta de una mujer que se declara ser humano, y que reclama la dignidad que aún hoy le sería negada en más de un término. Y todo esto envuelto en un celofán de delicada sutileza que convierten su lectura en todo un placer —en el más absoluto sentido de esta palabra.

Ana María Romero P. la describe, en este interesante  estudio sobre la literatura del Zulia, como “una exquisita y aislada poeta vanguardista sin seguidores ni antecesores, ni en la región, ni en el resto de Venezuela”.

Había olvidado las muñecas

Por venirme con él.
De puntillas,
conteniendo el aliento
me alejé de mis niñas de trapo
por no despertarlas…
Ya me iba a colgar de su brazo,
a cantar y bailar
y a sentirme ceñida con él:
como si a la vida
le nacieran ensueños!
Yo no llevaba corona,
pero iban mis manos colmadas
de bejucos floridos de campo,
de alegría, de amor, de fragancias.

Muchas noches pasaron encima
de aquella honda pureza sagrada.
Todo el cielo volcado en nosotros!
Había olvidado las muñecas.
Ahora él se ha ido.
Lo mismo.
Despacito, por no despertarme…

                                             
 Me ha de bastar la vida

Crece sobre mi carne dolorosa
lamiéndome hacia dentro,
hoguera deliciosa!

¡quémame duro, hondo!...
ni en mi dolor reparo
cuando te pido

Recia  lastimadura.
molde sangre
sólido.

Como un cielo
Fundido en el vientre…
Le aventara su gárgara

Mi vida!
(Alas fatales 1935)

¡Qué males son estos ¡

¡Qué males son estos ¡
Lloro
y no dejo de estar hermosa.
Pero no puedo moverme en muchas horas.

y esta palidez
que sabe a caricia
estoy sonreída
como con otro rostro
Muy lejano….

Si este ruido  que escucho
Fueran tus pies descalzos
desnudos
¡para resbalarlos por esas sabanas tibia…!

Enérgica es la caricia que me inunda.

(De la hermética maravillada inédito)